El Señor Jesús le habla a sus discípulos diciendo: No se turbe vuestro corazón.
Cuantas veces las circunstancias que pueden venir a nuestras vidas, pueden causar, turbación, tristeza, desconsuelo y más, pero Jesús conociendo nuestras vidas, nos habla de no turbarnos, sino confiar en El.
Dios quiere llenar nuestros corazón con su amor y fortaleza.