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Emprendedores sin fronteras
Aquel exitazo de nuestro debut nos hizo entrar en una dinámica de creernos los “reyes del mambo”. Empezamos a buscar y hacer bolos en los peores antros de Madrid y pueblos donde no llegaba internet. Todos nos valía: baretos sin iluminación, fiestas patronales, despedidas de soltera… actuaciones malas, medio buenas y buenas. ¡Daba igual! Estábamos desatados y nos retroalimentábamos mutuamente.
En aquel 2009 no se manejaba con tanta frecuencia el término Emprendedor, ni tampoco existía una industria de la banalidad dispuesta a venderte motos sobre cómo emprender adecuadamente. Lo único que aplicamos fue frescura, osadía y capacidad para decidir cosas. Estábamos a años luz de uno de los principales problemas que tienen los emprendedores de hoy en día: la parálisis por análisis. No tuvimos plan de negocio, ni business angel, ni producto mínimo viable. Tuvimos más bien la filosofía de: “¿quién dijo miedo?”.
Aquel debut que grabamos con una cámara con más granos que la cara de un adolescente, lo subimos a un canal de Youtube que abrimos el 21 de febrero de 2009. Una semana después de la actuación.
Éramos insaciables e inconscientes. Queríamos el premio gordo, cazar a Moby Dick. Por eso enviamos nuestro CD con la actuación de nuestro debut directamente a Paramount Comedy. Sin anestesia.
Las noticias no se hicieron esperar.
¿Quieres ayudarme a seguir escribiendo? Puedes comprar este y otros libros en este enlace: https://cutt.ly/yLHlsgG
By Nacho CaballeroEmprendedores sin fronteras
Aquel exitazo de nuestro debut nos hizo entrar en una dinámica de creernos los “reyes del mambo”. Empezamos a buscar y hacer bolos en los peores antros de Madrid y pueblos donde no llegaba internet. Todos nos valía: baretos sin iluminación, fiestas patronales, despedidas de soltera… actuaciones malas, medio buenas y buenas. ¡Daba igual! Estábamos desatados y nos retroalimentábamos mutuamente.
En aquel 2009 no se manejaba con tanta frecuencia el término Emprendedor, ni tampoco existía una industria de la banalidad dispuesta a venderte motos sobre cómo emprender adecuadamente. Lo único que aplicamos fue frescura, osadía y capacidad para decidir cosas. Estábamos a años luz de uno de los principales problemas que tienen los emprendedores de hoy en día: la parálisis por análisis. No tuvimos plan de negocio, ni business angel, ni producto mínimo viable. Tuvimos más bien la filosofía de: “¿quién dijo miedo?”.
Aquel debut que grabamos con una cámara con más granos que la cara de un adolescente, lo subimos a un canal de Youtube que abrimos el 21 de febrero de 2009. Una semana después de la actuación.
Éramos insaciables e inconscientes. Queríamos el premio gordo, cazar a Moby Dick. Por eso enviamos nuestro CD con la actuación de nuestro debut directamente a Paramount Comedy. Sin anestesia.
Las noticias no se hicieron esperar.
¿Quieres ayudarme a seguir escribiendo? Puedes comprar este y otros libros en este enlace: https://cutt.ly/yLHlsgG