No es fácil decir “no te necesito, te prefiero”. Pero hacerlo significa que se elige libremente a la otra persona, siendo consciente de que así uno sigue siendo dueño de sí mismo.
No es fácil decir “no te necesito, te prefiero”. Pero hacerlo significa que se elige libremente a la otra persona, siendo consciente de que así uno sigue siendo dueño de sí mismo.