Cómo hijos de Dios debemos aprender a amar como Dios ama y a perseverar como Cristo perseveró; ciertamente el cansancio en nuestra vida puede poderle fin a muchos de nuestros sueños y anhelos, de ahí la importancia que tiene el que aprendamos a caminar en acuerdo y unidad con el Señor a fin de que en los momentos de crisis no desistamos sino por el contrario continuemos avanzando hacia la meta!