En este capítulo piloto veremos que existen dos maneras de ver este último problema. El modo escéptico de Zhuangzi plantea que no hay tal cosa como la verdad, por lo que sobre cualquier asunto podemos argumentar, y persuadir. Para los absolutistas como Descartes, la argumentación es innecesaria, pues siempre se puede "demostrar" cual proposición es verdadera con certeza lógica. La teoría de la argumentación busca navegar entre estas aguas, y establecer una relación entre verdad y argumento. En los tiempos que corren, esa búsqueda es cada vez más importante.