Molina Molina podría ser presentador de este podcast. Antes de conquistarlo, ha preferido sentarse y ser entrevistado. No presenta nada, pero viene a pasárselo bien. Es nombrado, oficialmente, el embajador musical de este programa ante lo que ha sido, es, y será para siempre, la grabación más desastrosa y divertida.
Participan sus managers (uno después de comprar la cerveza, evidentemente) y, por supuesto, Fer y Lori. Ya se han cansado de Martín, pero todavía le dejan con vida.
Al final, sorpresa. Rayden, pon la oreja.