Ha empezado un año nuevo y siento que, antes de proponernos nada, toca parar.
Parar de correr detrás del tiempo.Parar de mejorar por inercia.
Parar para preguntarnos desde dónde estamos viviendo este cambio de año.
Acabo de tener ahora una sesión con Adrià, ya que estoy ofreciendo unas sesiones a los primeros que compraron el libro.
Estos días van a tener una sesión gratuita para reflexionar, para darle una vuelta y detectar patrones y ver qué mapa o qué es lo que podemos hacer para buscar la forma de contrarrestar eso que nos ancla a un pasado que ya no nos interesa.
Y han salido reflexiones muy, muy interesantes.
Quería desearte que tengas un muy feliz año, pero al final yo sigo siendo yo, cada uno sigue siendo cada uno.
Nada mágico pasa a las 12 de la noche del día 31 de diciembre.
El calendario, el tiempo, es un acuerdo.Un punto de inflexión real.
Aun así lo usamos para muchas cosas: para proyectar, para exigirnos, para empezar de nuevo. Para demasiadas, creo yo, cosas que vinculamos a ese tiempo.
Y la pregunta que le hacía a Adrià y que me hago yo también a mí mismo es:¿Es necesario mejorar siempre?
Nos han vendido la mejora continua como incluso una obligación, como si quedarnos quietos fuera fracasar.
Pero al final, ¿mejorar para qué?¿Desde dónde?
¿Desde el miedo a no ser suficiente?¿O desde la escucha honesta a lo que realmente sí queremos y necesitamos?
Cuando mejorar se convierte en huida, a veces no es que queramos mejorar, sino que queremos escapar de algo que duele.
De una incomodidad.De una etapa que ya no encaja.
Y confundimos crecimiento con movimiento constante.
Y aquí me gustaría entrar en algo que hemos tratado en profundidad durante la sesión: la relatividad del tiempo.
¿El tiempo existe o lo hemos inventado para ordenarnos, o para solucionar ciertas cosas que realmente quizá no están vinculadas directamente?
Te das cuenta constantemente.Hay semanas que pasan volando y momentos que parecen eternos.
El tiempo no es lineal por dentro.Es algo muy relacionado con nuestra emocionalidad.
Porque depende de cómo nos sentimos, de cómo estamos, de lo que queremos, de lo que deseamos, de lo que necesitamos, el tiempo actúa distinto.
O como mínimo tenemos esa percepción de que es distinto para nosotros que para los demás.
Y eso nos lleva a esa sensación que muchas veces hemos pasado —y estoy seguro de que tú también te sentirás identificado, identificada— de que vamos tarde.
Voy tarde para conseguir.Esto podría haberlo hecho antes.…
Hay personas que llevan más de diez años haciendo esto.Esto lo estoy perdiendo porque no estoy dedicando tiempo.
Y es que al final ese peligro de anclarnos por inercia a algo nos hace perder por el camino.
A veces no seguimos en algo porque lo elijamos.Seguimos porque llevamos mucho tiempo ahí.
Porque ya invertimos energía.Porque siempre ha sido así.
La frase típica, ¿no?
Y eso también es una forma de miedo.
Yo lo he sentido a lo largo de 2025.Y a veces incluso sigo sintiéndolo.
Porque nos anclamos a esa percepción del tiempo.
Y una pregunta que le he hecho hoy a Adrià es:¿Y si realmente el tiempo no existe?
Sé que es llevarlo al extremo.Sé que muchas veces es como… o te explota la cabeza o es imposible que te lo creas.
Que el tiempo no existe.
Pero ¿y si por un momento te planteas si realmente existe el tiempo?
¿Realmente es necesario tener ese constructo social que es el tiempo para poder vivir y disfrutar de la vida?
Me decía Adrià que vinculaba la vida a la mejora continua. Y muchos lo hacemos. Y me he sentido totalmente identificado cuando él lo comentaba.
Pero ¿y si realmente el tiempo no existiera?
¿Y si, como te decía antes, eso también es una forma de miedo a no aprovechar la vida?
Ese miedo a no aprovechar la vida.Pero… ¿qué significa aprovechar la vida?
Piénsalo. ¿Qué significa para ti aprovechar la vida?
Porque mi tendencia a la libertad, a que todo esté perfecto, a que todo… me ha llevado muchas veces a no aprovechar la vida que estaba viviendo.
Y es algo en lo que estoy trabajando.Y sigo trabajando desde el pasado 2025.
¿Qué significa realmente aprovechar la vida para ti?
Una de las cosas en estas sesiones que estoy haciendo —y esta ha sido la primera; esta tarde tengo otra; la semana que viene tengo tres más— es que necesitamos detectar patrones.
Ese es nuestro verdadero trabajo. Más que fijar objetivos nuevos.
Que también. Yo me he fijado objetivos para este año, pero he sido muy estricto a la hora de decidir si realmente eran objetivos nuevos, cosas que realmente quiero conseguir.
O cosas que quizá haré o quizá no, y no quiero ponerme esa presión.
Pero como te decía, aparte de fijar objetivos nuevos —que puede estar bien si los haces con medida, con intención y con un compromiso real de algo que tenga sentido para ti— a mí lo que me interesa ahora mismo es observar patrones.
Qué cosas repetimos. Qué repito yo. Dónde me engancho. Dónde me atasco.
Qué tipo de decisiones tomo desde el miedo y no desde el placer, desde el disfrute, desde lo que realmente quiero.
Porque se nota mucho cuando decides desde el miedo.Y cuando decides desde la calma.
Desde la presencia.Desde el entender qué es lo que quieres, qué es lo que buscas, qué es lo que te gustaría.
Y muchas veces no sabes ni qué quieres, ni qué buscas, ni qué te gustaría.
Y también está bien.
Porque no necesitamos mejorar constantemente.No necesitamos avanzar constantemente.
En el mundo de los negocios digitales está llenísimo de personas que hablan de la mejora continua, de que si no creces estás muriendo, de que si no avanzas…
Estoy harto.Estoy harto.
Y seguramente tú también lo estés, si no, no estarías escuchándome.
Estoy harto de ese discurso de mejora y mejora y mejora cuando la mayoría de personas —y si estás aquí casi seguro que será así— ya podemos permitirnos una vida mucho mejor que muchas otras personas en el mundo.
Y no necesitamos mejorar, mejorar, mejorar.
A veces necesitamos bajar.Estar en el presente.
Centrarnos en ese presente y disfrutar de todo eso que ya tiene sentido, que ya podemos vivir.
Y no necesitamos hacer mil cosas ni plantearnos mil objetivos para poder vivirlo.
Y hay patrones que muchas veces fueron útiles.Que nos protegieron.Que nos llevaron hasta aquí.
Pero que ya no encajan con quiénes somos ahora mismo.
Que ya no encajan con quién quieres ser ahora mismo.Y que tienes que soltar.
Patrones como el de la mejora continua.Patrones de quererse mejorar constantemente.
Patrones de no quedarse en el presente.
Y al final, el valor —lo difícil, o lo que realmente deberíamos premiar— es soltar sin necesidad de dramatizar.
O si es necesario, dramatizamos.Porque a todos nos pasa.
Pero el valor de soltar cosas que ya no son nuestras.
Porque soltar no siempre es romper.A veces simplemente es dejar de empujar algo que ya no te corresponde.
O dejar de sostener algo que pesa.
O sencillamente dejar de justificar una etapa que ya se ha cerrado por dentro y que no sabes muy bien cómo cerrar por fuera.
Y a veces se trata de tomar decisiones desde la escucha, no desde la prisa.
El año nuevo invita a decidir rápido.Y yo creo que prefiero decidir alineado.
Desde la calma.Desde la coherencia.Desde lo que hoy sí soy.
No desde lo que fui durante muchos años.
Y eso es algo que, si lo aplicas con calma y coherencia contigo, te lleva a preguntarte cuáles son esas conversaciones que tienes pendientes contigo mismo o con alguien cercano.
Y ahí ves la diferencia entre la mejora consciente y la mejora automática.
Mejorar por mejorar.
No se trata de no mejorar.Se trata de elegir qué mejorar.
Qué no.Qué merece energía.Qué merece descanso.Qué merece estar ahí con presencia.
Y esto es una invitación distinta para este año.
Quizá este año no va de hacer más.Sino de escuchar mejor.
De detectar patrones.De permitirte cambiar de rumbo sin culpas.
De no anclarte en algo que ya no te corresponde, aunque durante años haya tenido sentido.
Porque hay cosas que ya no tienen sentido para ti.
Y seguramente sigues ahí por tendencia.Lo que se llama el sesgo del coste hundido.
¿Cuánto tiempo, cuánto dinero he dedicado a X?¿Qué pasa si ahora lo suelto y lo dejo atrás?
Y para cerrar la Nota en calma de hoy, quiero lanzarte una última pregunta.
Si el tiempo no fuera una presión.Si no existiera el tiempo.Si no tuvieras que demostrar nada ni a ti ni a los demás.
¿Qué decisión empezarías a tomar diferente hoy para que este año sea un año distinto?
Un año en el que realmente te sientas tú.Y en el que puedas demostrarte a ti mismo quién eres y por qué estás aquí.
Espero que te sirva.Y espero que me lo puedas compartir de la forma que te apetezca.
Te mando un súper abrazo.Y te deseo el mejor de los mejores 2026.
Sea lo que sea que eso signifique para ti.
This is a public episode. If you would like to discuss this with other subscribers or get access to bonus episodes, visit notasencalma.substack.com