El jueves 25 de junio, la noticia sobre la supuesta liberación del empresario barranquillero Alex Saab, en Cabo Verde, se propagó por las redes sociales luego de que Globovisión publicara inicialmente tal versión sobre el destino del presunto testaferro de Nicolás Maduro. Otros medios quisieron montarse en la tendencia, pero en menos de una hora la información desapareció de los portales.
¿Por qué Globovisión publicó esa nota basándose en una interpretación errada de una acción realizada por Interpol? ¿Qué pasó para que la borraran? Para responder a esas preguntas, nos planteamos cuatro hipótesis en este artículo.
Publicar una información que luego debe ser rectificada, borrada y aclarada, resulta un hecho más frecuente en los medios de lo que quisiéramos los periodistas. ¿Recuerdan la foto del Hugo Chávez moribundo en la versión impresa de El País de España? En esa ocasión el periódico pidió disculpa por una imagen falsa que nunca debió publicar. Este caso ejemplifica lo que debemos hacer en los medios cuando nos equivocamos.
La BBC, que cuenta con 10 niveles de control editorial, en su manual de estilo establece que en caso de divulgar una información errada o falsa, se debe borrar la nota y sustituirla por una que aclare a la audiencia lo que ocurrió.