Según cálculos de Ecoanalítica en 2019 las remesas o transferencias de dinero a hogares venezolanos por familiares en el exterior sumaron 3.500 millones de dólares. Originalmente la firma proyectaba que este año el monto superaría los 4.000 millones de dólares, pero ante la contracción económica global provocada por la pandemia de covid-19 y sus efectos negativos sobre el empleo y sobre el ingreso de los trabajadores, el pronóstico cambió. “Ahora debido a este choque sobre la actividad económica redujimos esa estimación a 1.548 millones de dólares para este año, lo que representa una caída de 55,8; 56% respecto al año pasado”, explicó el economista Giorgio Cunto, parte del equipo de Ecoanalítica.
Cunto sostiene que la reducción de este flujo de recursos tendrá un impacto negativo en la capacidad de consumo de algunos de los hogares. “Las remesas en términos relativos se están convirtiendo en una de las principales fuentes de ingresos con las que cuentan los hogares venezolanos y el país en general, ya que la depresión económica está transformando el perfil venezolano hacia una economía que es estructuralmente pobre, con muy poca capacidad de generar valor agregado, y que en parte tiene que ser mantenida desde el extranjero, esto repercute de forma negativa en el desempeño económico local debido a que es un choque negativo de demanda”, señaló.
El Banco Mundial (BM) proyecta que en 2020 las remesas caerán cerca de 20% en todo el mundo como consecuencia de la crisis económica provocada por la pandemia del nuevo coronavirus. Prevé que este flujo de recursos enviado a países de ingreso bajo y mediano disminuirá este año 19,7% para ubicarse en 445 mil millones de dólares. En el caso de América Latina y el Caribe, el BM proyecta que las remesas a esta región bajarán 19,3% en 2020 en comparación con 2019 cuando alcanzaron 96 mil millones de dólares.