El Congreso de El Salvador aprobó una reforma constitucional que permite la reelección presidencial indefinida y amplía el mandato presidencial de cinco a seis años, beneficiando a Nayib Bukele. “Estamos viendo la repetición de patrones de gobiernos autócratas de toda la región y sabemos muy bien las consecuencias. Cuando el poder se perpetúa nos lleva a la pérdida de libertades, a más corrupción, a la inestabilidad económica, social y política”, comentó Noah Bullock para Pulso Noticias de Radio Educación.