Las micotoxinas son compuestos tóxicos producidos de forma natural por diversas especies de hongos. Podemos encontrarlas en alimentos tan cotidianos como el pan, la pasta, el café, el cacao, los frutos secos o algunas especias. Aunque nos exponemos a ellas de forma habitual, los sistemas de control alimentario en Europa mantienen sus niveles bajos y seguros. Las micotoxinas pueden crecer sobre los cultivos antes de la cosecha o durante el almacenamiento. Aparecen sobre todo en productos de origen vegetal como cereales, pan, pasta, arroz, maíz, frutos secos, café, cacao, especias, frutas desecadas o cacahuetes. También pueden estar en zumos y bebidas alcohólicas. Es prácticamente imposible evitarlas totalmente. En España y en el resto de la Unión Europea existe un sistema de protección que combina el autocontrol de la industria alimentaria con inspecciones oficiales y sistemas de alerta rápida para retirar los lotes que superan los límites legales. Los estudios muestran que la mayoría de la población española presenta rastros de distintas micotoxinas en la orina, pero no debemos confundir presencia con riesgo. Podría pensarse que la menor utilización de fungicidas favorecería la presencia de hongos en los cultivos ecológicos, pero los estudios no muestran diferencias consistentes entre alimentos ecológicos y convencionales. Tampoco hay diferencias relevantes entre alimentos integrales o refinados. En general, cocinar no elimina las micotoxinas, ya que son moléculas sorprendentemente resistentes al calor. Algunos procesos industriales más agresivos sí consiguen reducir algunas, pero esa desaparición no siempre equivale a una detoxificación real. En casa podemos evitar que los hongos crezcan conservando los productos en lugares frescos y secos. Si un alimento presenta moho visible, lo recomendable es desecharlo, ya que cortar la parte afectada no suele ser suficiente en alimentos blandos. También es recomendable comprar en comercios fiables. Mantener una dieta variada y rica en vegetales es mucho más beneficioso que intentar evitar por completo los alimentos que pueden contener trazas de micotoxinas. En el caso de los niños pequeños, el riesgo es mayor, por eso los límites legales para alimentos infantiles son más restrictivos. Un estudio reciente detectó aflatoxinas en cacao en polvo con relativa frecuencia, y en niños con consumo elevado la exposición podría justificar un seguimiento más estrecho. Las decisiones que más reducen la exposición a micotoxinas no se toman en casa, sino en el campo y a lo largo de toda la cadena alimentaria. Como consumidores, nuestro papel es conservar correctamente los alimentos, desechar aquellos con moho visible, comprar en establecimientos de confianza y mantener una dieta variada. Perseguir una exposición nula no solo es imposible, sino que podría llevarnos a abandonar alimentos cuyo beneficio para la salud es mayor que el riesgo que representan estas sustancias cuando se mantienen dentro de los límites establecidos. Fuente de la noticia original y creditos de la foto: https://theconversation.com/como-evitar-las-micotoxinas-en-los-alimentos-que-comemos-lo-que-dice-la-ciencia-286098 #micotoxinas #compuestos #tóxicos #producidos #forma #natural #diversas #especies #política #noticias #gobierno #políticahoy #vox #pp #políticaespañola #pedrosánchez #abascal #santiagoabascal #alviseperez #noticiaspolíticas #psoe #corrupción #pedrosanchez