Todo parecía color de rosas. Un noviazgo perfecto, los dos se amaban, habían cumplido el sueño de vivir juntos y planeaban tener hijos, pero… de pronto algo cambió.
Ella comenzó en un nuevo trabajo. Como profesional tenía contacto con muchos compañeros nuevos, viajes, reuniones, y su pareja no lo toleraba. Los celos pudieron más que él, y comenzó el acoso.