El PP dice que la reforma laboral actual solo maquilla la anterior, que es la suya. Pero, aun así, no la apoyan. ERC, Bildu y el PNV también se resisten a apoyar la nueva norma laboral que, sin duda, mejora la anterior y que pretende luchar contra uno de los problemas endémicos de este país: la temporalidad. Unos y otros tendrán que explicar por qué priman otros intereses.