Nadie vio venir la victoria, contundente, de Antonio Costa en Portugal. Las encuestas fallaron por mucho. Y aunque parece que a algunos aquí se les olvida, los sondeos no son infalibles. De hecho, diseñan sus estrategias en base a lo que dicen las encuestas. En tiempos de incertidumbre, los ciudadanos portugueses han preferido la estabilidad y la seriedad, a las aventuras y el ruido. Portugal no es
España, pero no estaría mal que esta mañana, entre tanta crónica 'eurovisiva' o
deportiva, se lean con atención los resultados de ayer en el país de al lado.