La Navidad deja la incidencia más alta en España desde que comenzó la
pandemia. Las regiones más golpeadas por la sexta ola (Navarra, Euskadi y La Rioja) apuestan, junto a Cantabria y Aragón, por
adelantar el cierre de bares. Asturias, más estricta, cierra el ocio nocturno durante un mes.