El Partido Popular, tres días después de las elecciones parece que
rechaza el pacto de gobierno con la ultraderecha. Dice Casado que la alianza es
imposible porque él tiene sus principios, los principios a día de hoy que no
tienen porque ser los principios de mañana. La propuesta del PP cae en su propia contradicción, no hay, ni se ha
pretendido, ningún tipo de cordón sanitario en Madrid, en Andalucía o en Murcia,
donde los populares han normalizado la influencia de VOX en sus gobiernos
autonómicos. La alternativa de nuevas elecciones ahondaría todavía más en el inmenso error de
su primera convocatoria.