La familia de la maquillista y enfermera dominicana Jesmy Tapia de 30 años de edad y quien murió el domingo en la República Dominicana después de una liposucción en los glúteos y una cirugía en los senos, y se identificaba en las redes sociales como “JesGlamm”, negaron las versiones que se han estado difundiendo en las redes sociales acerca de su muerte, y pidieron en un comunicado respeto al dolor por el que están atravesando.
“La familia Tapia Collado y Collado Vargas niegan totalmente cualquier información conocida a través de los medios y…. gracias por su interés y apoyo. Proporcionaremos las declaraciones necesarias a su debido tiempo. Solicitamos privacidad para poder vivir nuestro dolor”, dicen los parientes en la declaración. También han rehusado dar detalles sobre el fallecimiento ni han revelado la clínica y el o los cirujanos que la intervinieron. Tapia, será velada la tarde de hoy miércoles en un funeral en Santo Domingo pero se desconoce si será sepultada en la República Dominicana o el cadáver será repatriado a Nueva York.
La maquillista residía en el suburbio costero Far Rockaway en Queens.
La única declaración de un familiar es un artículo de su tía, Liza Collado quien es periodista y lo público en el digital “Red de Noticias” con el título “Nos apagaron una estrella”. En el escrito, la tía relata que “la madrugada de este domingo se nos fue, se apagaron los sueños de una joven madre que dejó dos niños pequeños y muchos proyectos de su vida profesional y familiar.
El 26 de diciembre de 1990 nació en la ciudad de Santo Domingo a quien llamaríamos Jesmy Elena, llegó grande, con una impresionante cabellera rubia y profunda mirada de color oliva, siempre fue determinada, valiente, le gustaban los retos y el servicio público. Años más tarde inició el camino que la llevaría a materializar sus sueños de niña, quería ser jueza de los Tribunales de la República Dominicana, y para conseguirlo procuró formarse como abogada en la Universidad Autónoma de Santo Domingo donde fue alumna destacada de la facultad de ciencias jurídicas y políticas.
Una sorpresa de amor inesperada la condicionó a decidir entre sus aspiraciones de pequeña y ser madre; sin dudarlo, apostó por la vida y la familia marchándose a los Estados Unidos donde vivió junto a sus hijos y su esposo los últimos años de su corta estadía aquí en la tierra. Es muy triste, desgarrador, ver desvanecerse tanta vida, tanta alegría, tantos sueños. Sus condiciones humanas la llevaron a convertirse en enfermera de la unidad geriátrica en un hospital de la ciudad de Nueva York, pasión que compartía con el makeup artist, dos contrastes que supo llevar muy bien. En las Redes Sociales era reconocida por sus trabajos con líneas cosméticas de mucho prestigio internacional y sus charlas del Team Mónica, en las que trataba el tema mujer desde el emprendimiento y la superación personal.
En casos como los de Jesmy, en los que pierden la vida mujeres que llegan en perfecto estado de salud a realizarse procedimientos estéticos, siempre hay morbo, uno que surge natural en el imaginario de la gente y otro que se origina de quien se siente amenazado por su falta de compromiso, ética y calidad humana. Nuestra familia vive su duelo en este momento, buscamos consuelo en una hora tan gris.