La enfermera espirituana Rahumara Ramos Jiménez ha demostrado una gran sensibilidad y dedicación a lo largo de su carrera, ya sea como neonatóloga, intensivista o miembro del Banco Provincial de Sangre de Sancti Spíritus. En 2012, su llegada a un centro de diagnóstico integral en Caracas, Venezuela, fue una tabla de salvación para muchos. Realizaba chequeos, electrocardiogramas, ultrasonidos y más, sin cobrar a los pacientes. Durante la pandemia de COVID-19 en 2020, trabajó en el estado de Falcón, Venezuela, enfrentando grandes desafíos pero también viviendo experiencias enriquecedoras. Su compromiso y empatía han dejado una huella profunda en las comunidades que ha servido.