La buena música, alegría contagiosa, el refinado gusto por lo cubano y más autóctono de la cultura nuestra, distinguen al espectáculo del cabaret Rumayor. Luego de casi dos años sin ese intercambio directo con el público el reencuentro ha sido maravilloso y ha propiciado un acercamiento con los seguidores de este gran show.
La directora artística del mismo, Mery Saldaña Carmona, aseguró que luego de la pausa obligatoria por la pandemia en febrero pasado, el nuevo espectáculo sólo tuvo dos puestas en escena; de ahí que el público asistente recibirá toda la alegría de los artistas.
La cubanía que caracteriza a las noches mágicas de Rumayor, seguirá con nuevos bríos, en la preferencia de un público conocedor y asiduo al cabaret, uno de los sitios más preferidos en Pinar del Río.