Ser periodista implica ser responsable, apasionado, inquieto e inconforme. Muchos coinciden en que esta es una profesión sacrificada, compleja, que sobre todo exige superación constante y capacidad para mostrar a los públicos la realidad de todo un país.
Quizás por ello, en los últimos tiempos se comenta en cada debate entre colegas la importancia de narrar historias con pasión, sensibilizar, atraer y hacer un periodismo cada vez más parecido a su época, sin dudas, retos para quienes amamos el mejor oficio del mundo.
Pero, ¿cómo hacerlo desde una provincia? ¿Cómo captar el interés, involucrar al pueblo y enamorar a lectores, oyentes, televidentes o internautas?