A Rodolfo Acosta Padrón no lo conozco personalmente. Sin embargo, a través del teléfono, su voz suena alegre, apasionada y entusiasta.
Durante la conversación confiesa de su amor por el magisterio, la investigación científica y la escritura, pasiones que, en los últimos 48 años, han llenado su vida de alegrías.
Para este Doctor en Ciencias Pedagógicas y profesor auxiliar en la Facultad de Ciencias Sociales y Humanísticas de la Universidad de Pinar del Río, no existen esquemas. Y es que, a su juicio, un buen profesor tiene que apelar siempre a la creatividad para enamorar a sus alumnos.
Asimismo, asegura que el secreto está en ponerle amor y responsabilidad a su labor. Quizás por ello, durante estas casi 5 décadas, el profe Rodolfo ha recibido numerosos premios y felicitaciones, a la vez que ha visto graduarse y convertirse a muchos estudiantes en excelentes profesionales, sin embargo, para él, cada día es una nueva experiencia y una oportunidad de crecer en valores, aprendizaje y conocimientos.