Chocolate y una fábrica mágica. Seguro que te ha venido a la cabeza la película de Willy Wonka.
En esta ocasión, te llevamos a los andes ecuatorianos, a una ciudad en la que hay mucho cacao y una lugar que hace magia con él.Es la ciudad ecuatoriana de Baños de Agua Santa, rodeada de cascadas y luminosos miradores, y custodiada por un volcán.
Busca “endulzar” y "vender felicidad" a sus visitantes con paseos y aventuras, y entre ellas, la visita a una fábrica mágica. Pero el gran objetivo es acabar con lo que sus habitantes consideran una injusticia de la industria chocolatera y hacerlo a través de un modelo de uso sostenible de la tierra.
Aquí, las familias manejan los espacios productivos de sus fincas bajo un enfoque orgánico y biodiverso para transformar un cacao cultivado con una técnica ancestral y ecológica en chocolate.