La familia como espacio y fuente de origen de nuestra llegada a la vida y a la consciencia, constituye una fuente inacabable de estímulos y retos, de huellas e identidades, de contradicciones y paradojas, capaces de signar la aventura de la vida de muy enigmáticos modos propiciando no menos enigmáticos destinos. Una cuidadosa mirada psicológica de este espacio terrible y fascinante a la vez aportaría a cada oyente una posibilidad de trascendencia importante en la difícil ciencia y arte de intentar en el camino el cuidado de nosotros mismos mientras afrontamos la tarea en ocasiones ardua de la perseverancia en el amor.