Se puede ofender con palabras, gestos, acciones. Esas ofensas pueden dañar, humillar e incluso menospreciar a tu pareja, esto llega a crear resentimiento en en el corazón y amargura. Busca momentos donde estén tranquilos y puedan expresar lo que los ofende o aquello que los hacen sentir mal, recuerden que el perdón es fundamental en el matrimonio. Si aprendemos a tener diferencias sin herirnos hemos avanzado en poner un buen fundamento en nuestro matrimonio.