Debemos de entender, que la ley del pecado y la muerte ya no opera en nosotros, pues no solo Jesús murió por nosotros, sino que el tomó nuestro lugar, por lo tanto, nosotros morimos junto con el. Tenemos una nueva naturaleza, hemos vuelto a nacer en la ley de la vida, por lo tanto no sigamos andando en los caminos de muerte. Esperamos sea de bendición para tu vida.