Bolivia lleva años gastando más de lo que ingresa. Pero cuando el agujero fiscal es tan grande, recortar viajes, publicidad, consultorías o burocracia ya no alcanza. La discusión incómoda empieza cuando aparecen las grandes partidas: empresas públicas, subvenciones, empleo estatal, bonos, salud y educación.En este episodio de Econolivia analizamos cuánto Estado puede realmente sostener Bolivia, qué gastos deberían reducirse, cuáles deberían protegerse y si aumentar impuestos puede ser una salida. Una conversación sobre el tamaño del Estado, la eficiencia del gasto público y las decisiones que el país tendrá que tomar para ordenar sus cuentas sin profundizar la crisis.