obre La Ambición Y El Deseo
Todo mundo admira a la persona ambiciosa y la gente hace lo posible para que sus hijos estén llenos de ambición y empuje. Se ha dicho incluso que la ambición es la vida misma. ¿Es esto correcto?
La ambición es hambre. Una persona hambrienta anhela alimento y una persona ambiciosa anhela los objetos de su ambición. Es un gran error pensar que la ambición es la vida. El hambre no es vida, es tan sólo el estímulo que el Todopoderoso ha implantado en sus criaturas para recordarles que hagan lo necesario para mantenerse vivas. En forma análoga, todas las ambiciones de nuestro corazón, para bien o para mal.