Una dictadura pura y dura, pero bien maquillada. Es lo que se vive en Occidente, donde manifestar unas opiniones que no estén alineadas con la narrativa 'mainstream' te convierte inmediatamente en un enemigo a batir. Un enemigo que se elimina, no físicamente, sino socialmente. Lo denunció a Sputnik el analista español Koldo Salazar.