A través del colportaje llevamos la palabra de verdad a las personas para que puedan ser salvas y vivir el evangelio del reino. El Señor es quién sostiene a los colportores, si alguno hace colportaje por dinero la obra no prospera, pero si verdaderamente lo hace por amor al Señor, El lo sustenta. En la palabra de hoy el apóstol Pedro nos sigue hablando de los falsos maestros eran líderes reconocidos por haber seguido a los apóstoles, pero se dejaron enredar por algún deseo inconfesable, posición, primacía, dinero o codicia. Se apartaron ya no tenían nada que ofrecer como manantiales sin agua o árbol sin fruto. Fueron abandonados a su suerte.