En el marco de la visita del papa León XIV a Barcelona, reflexionamos acerca de la profunda relación entre arte, espiritualidad y vida en la obra del venerable Antoni Gaudí. Él vio en la belleza y el arte un camino hacia Dios, y en la entrega humilde al trabajo cotidiano, una vía de santidad. Pero no solo La Sagrada Familia, sino todas su obras (también las civiles) son testimonio vivo de una unión entre fe, creatividad y amor, que fue consolidándose a lo largo de su vida, invitando a contemplar el misterio y la belleza de lo creado. No para que miremos y admiremos a Gaudí, sino para “mirar a quien él miraba”. Nos acompañan Antoine de Saint-Exupéry, Benedicto XVI, el pintor barcelonés Joaquim Mir, el poeta catalán Joan Maragall (muy amigo y admirador de Gaudí), el himno de la visita apostólica del papa “Alza la mirada” y la arquitectura integral del propio Gaudí (que le llevó a ocuparse también de mobiliario y objetos decorativos).