Hoy, vamos más allá de lo que vemos en el arte para descubrir la fe, la historia y la belleza que custodian las grandes obras. Viajamos a una de las ciudades más fascinantes del mundo
cristiano antiguo: Rávena, capital del Imperio romano de Occidente en sus últimos años; ciudad ostrogoda, después bizantina, y verdadero laboratorio de arte paleocristiano. Nos vamos a detener especialmente en uno de sus edificios más impresionantes: el baptisterio llamado “de los Ortodoxos” o “Neoniano”, y el mosaico de su cúpula que representa el bautismo de Cristo.