Expertos de UNICEF alertan que las prohibiciones de las redes sociales para menores, como el caso reciente Australia, “tienen sus propios riesgos y pueden incluso ser contraproducentes”. Alegan que las restricciones de edad deben formar parte de un enfoque más amplio” que respete sus derechos a la privacidad y la participación, y evite empujarlos a espacios no regulados y menos seguros. La agencia recuerda que, para muchos niños, incluidos aquellos que viven en entornos aislados o marginales, las redes dan acceso al “aprendizaje, conexión, juego y expresión”.