En Canadá un nuevo estudio sobre la adicción a las redes sociales determinó que el uso de tecnología por parte de los padres puede afectar la salud mental de las niñas, niños y adolescentes. Cuando hay falta de atención o se percibe que los padres están distraídos por sus teléfonos u otra tecnología durante las interacciones sociales o familiares, comidas, conversaciones, consultas, realización de tareas, se puede afectar la salud mental de las niñas, niños y adolescentes con edades entre nueve y once años.