La Organización Mundial de la Salud y la Oficina de Derechos Humanos presentaron una guía para ayudar a los países a reformar sus leyes y así reducir o eliminar los abusos y prácticas coercitivas en el campo de la salud mental. Indican que las hospitalizaciones, detenciones involuntarias, tratamientos forzosos, reclusiones, aislamientos, inmovilizaciones forzosas, condiciones de vida insalubres y abusos físicos, psicológicos y emocionales caracterizan muchos servicios de salud mental en todo el mundo.