3. Marruecos, que funge como guardián de Europa para que no entren migrantes, en alianza con España mataron en Melilla, Frontera Sur, a unas 30 personas que buscaban entrara a la la región. Analistas y organismos de DDHH califican el acto como de horror, deshumanización y excepcionalidad, abuso de fuerza y autoridad, violencia, impunidad y criminalización, amparado y aplaudido por ambos gobiernos bajo el pretexto del esquema de seguridad de la “política inteligente de fronteras”.