A pesar de todos los pesares, el Granada CF ha alcanzado la nada despreciable cifra de 15.000 abonados. A pesar de que el club tiene parcelas en las que tiene que mejorar de forma rápida y urgente. Para comenzar, que no es poco, tiene que terminar de elaborar una plantilla a la que aún le faltan jugadores estratégicamente imprescindibles para poder hablar, no ya de objetivo de ascenso, sino de permanecer en la categoría, lo mínimo que se le puede pedir a un club histórico como este. Pero a pesar de todo esto, la afición vuelve a responder y este año, salvo sorpresa, volveremos a ver un magnífico estado de la grada de Los Cármenes. Luego veremos qué equipo son capaces de terminar de hacer y qué soluciones en orden económico puede y debe llevar a cabo la institución rojiblanca para alcanzar una estabilidad que ahora no tiene. Porque todos los problemas que este Granada CF posee nacen fundamentalmente de una economía que no tira de todas las obligaciones que el club tiene por delante. El fracaso deportivo de la pasada temporada ha echado al traste con cualquier planificación optimista a lo que hay que añadir que el motor de la dirección deportiva no acaba de dar el nivel que el equipo necesita. Tras el fracaso del italiano Tognozzi, hay que ver cuánto da de sí Miguel Melgar y los suyos. Si no hay acierto en los fichajes, el equipo no funciona y si tampoco hay soluciones en cuanto a las salidas y los traspasos, no hay ingresos y entramos en un bucle en el que no se encuentra la luz al final de este túnel que va ya para largo. Por cierto, el sábado comienza la Liga y el equipo de Pacheta juega ante un Depor que llegará a la ciudad con su gran estrella, Yeremay Hernández.