El partido ante el Eibar y el mal sabor de boca que nos dejó ya han pasado. El Granada CF mira ya hacia el partido de este sábado ante el Cádiz, uno de los grandes encuentros que nos depara el calendario de la segunda división del fútbol profesional español. Una categoría de la que ni puede ni quiere irse el club rojiblanco. Con la figura del técnico Pacheta discutida, o al menos en el momento de más cuestión de la temporada, el club de Los Cármenes intenta llevar a cabo una remodelación de su plantilla que cumpla con varias características a la vez. La primera, que sea posible económicamente. Para ello es imprescindible cerrar pronto la operación de traspaso de Suleymane Faye al Sporting de Portugal. Con el dinero que le queda a la institución podrá acometer el resto de operaciones. Segundo, el club va a llevar a cabo, o al menos intenta hacerlo, unas incorporaciones que mejoren la plantilla, para lo cual pretende fichar a cuatro jugadores más. Tercero, que el nombre de estos futbolistas está sonando también para otros clubes, que necesitan fichar para evitar un posible descenso a primera federación. Así, los nombres del Leganés o Huesca se cruzan con fuerza en el deseo de jugadores que están en la agenda de Melgar, que ya intenta la llegada de buenos jugadores como el guardameta de la UD Las Palmas, José Antonio Caro, el delantero del Mérida, Álvaro García, el mediocampista del Levante, Oriol Rey, que sería una incorporación de lujo para el centro del campo, y del jugador del CD Tenerife, que pasó por la cantera del Real Madrid y que se encuentra ahora cedido en el Arenas de Guetxo de la primera federación, un joven jugador de veinte años que juega de extremo, un futbolista similar a Faye, Baba Diocou.