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Luis de la Fuente ha sido el protagonista en el inicio de la nueva temporada de Radioestadio Noche, junto a Edu Pidal, donde este lunes ha concedido una entrevista en la que no ha eludido ningún tema poco más de un mes después de ganar el Mundial y escribir su nombre en la historia del fútbol español.
Con contrato hasta 2028, De la Fuente deja clara su intención de seguir durante muchos años al frente de la selección española y asegura que ninguna oferta de ningún gran club podría hacerle dudar.
"La única oferta que quiero es continuar en la casa, en la RFEF (…) El mayor honor que puede tener un entrenador es entrenar a su selección", explica De la Fuente en Onda Cero donde hablar incluso de la posibilidad de seguir al frente de La Roja hasta el Mundial de 2034.
Tras ganar el pasado mes de julio el Mundial en Estados Unidos, el seleccionador asegura que durante este siglo estamos viviendo "la etapa más gloriosa del fútbol español" y habla del trabajo que está generando "una cultura de ganar".
"Pensamos en los partidos que hay que jugar para clasificarnos para la Final Four de la Nations League (…) Nada es comparable con un campeonato del Mundo, pero hay una Eurocopa y una Nations. Estamos acostumbrados a competir por ganar", explica en Radioestadio Noche.
Y es que España fue clara dominadora durante el Mundial en todos sus partidos, algo que el propio entrenador reconoce: "Todos los partidos estuvieron perfectamente controlados".
En los últimas días hemos conocido las sanciones a varios futbolistas argentinos tras su comportamiento tras la final del Mundial. Paredes ha sido sancionado con diez partidos, mientras que Nahuel Molina lo ha sido con siete.
"El comportamiento de algunos jugadores no fue ejemplar, son situaciones intolerables (…) No se puede permitir que tras la final de un campeonato del Mundo se produzcan esas actitudes", defiende el seleccionador.
De la Fuente se ha deshecho en elogios, además, hacia Lamine Yamal, la principal estrella de España, de quien dice que "aún queda mucho para que llegue su mejor momento". "No estamos viendo la total dimensión que va a tener su figura", explica sobre la joven perla del Barça.
Y de cara al futuro empieza a aparecer el nombre de Carlos Espí, joven delantero que acaba de llegar al Real Madrid y que está dejando muy buenas sensaciones en sus primeras apariciones con el equipo de José Mourinho.
"Son jugadores muy interesantes que tienen que seguir creciendo. Estuvo en la prelista del Mundial y ahora tiene la oportunidad de dar ese nivel que creemos que va a alcanzar", explica De la Fuente.
La Vuelta a España ha decidido poner límites a la participación de la influencer Erola Jons después de la polémica generada durante las primeras etapas de la competición. La creadora de contenido, que cuenta con más de seis millones de seguidores entre TikTok e Instagram, continuará formando parte de la carrera, pero ya no podrá acercarse a los corredores sin contar previamente con la autorización de sus equipos. Esta polémica llega en un contexto de 'caída de los influencers' en España, debido a que el público está perdiendo interés en sus contenidos y cada vez se generan más polémicas en torno a estos creadores.
Además, los 'influencers' cada vez buscan más espacio fuera de las redes, ya sea haciendo entrevistas a distintas figuras públicas o actuando en proyectos audiovisuales, entre otras cosas. Sin embargo, no siempre encuentran el mismo público dispuesto a seguirles el juego, que cada vez pone sus acciones y 'proyectos' más en el punto de mira. Ahora le ha tocado estar en el centro de las polémicas a la creadora de contenido Erola Moreno, más conocida en redes sociales como Erola Jons, sobre todo en plataformas como Instagram y TikTok por su contenido humorístico que se centra sobre todo en "flirtear" con hombres, como afirman algunos usuarios en redes, en lugares públicos.
Jons fue incorporada a la cobertura de La Vuelta como creadora de contenido para sus canales digitales, dentro de la estrategia de la organización para acercar la competición a un público más joven. Su perfil encajaba con ese propósito, ya que acumula millones de seguidores y es conocida por sus vídeos de humor y por abordar a hombres con comentarios y situaciones de 'coqueteo'.
El problema surgió cuando trasladó ese mismo formato al entorno de una competición profesional. Durante la primera etapa, la influencer tuvo acceso a zonas reservadas para corredores y medios y protagonizó varios momentos que rápidamente comenzaron a circular por redes sociales.
Uno de los episodios más comentados tuvo como protagonista a Tadej Pogačar. Jons se acercó al ciclista después de la etapa, le llamó con el apodo de "Pogachitar" y llegó a preguntarle por qué "hiperventilaba" cuando la veía. El corredor, desconcertado, respondió con un "What?", una escena que terminó convirtiéndose en uno de los vídeos más comentados de la polémica.
Pogačar no fue el único corredor con el que Jons protagonizó un momento controvertido. También se acercó al británico Josh Tarling, sobre quien realizó comentarios relacionados con la intención de "conquistarle". La situación generó todavía más críticas debido a que Tarling había perdido recientemente a su hermano, fallecido tras ser atropellado durante la Volta a Portugal. Para parte del entorno ciclista, el tono empleado por la influencer no encajaba con la gravedad del contexto ni con el espacio profesional en el que se encontraba.
Las críticas no procedieron únicamente de los aficionados. La periodista especializada Laura Meseguer cuestionó públicamente la decisión de contratar a una persona sin conocimientos específicos de ciclismo para desempeñar ese papel y señaló que determinados comentarios reproducían comportamientos contra los que muchas mujeres llevan años luchando en el deporte.
Ante la polémica, Unipublic, empresa organizadora de La Vuelta, ha defendido la decisión de contar con Jons. La organización sostiene que su intención nunca fue hacerla pasar por una periodista, sino incorporar una forma de comunicación diferente para llegar a públicos que habitualmente no consumen ciclismo. "Son bromas y entretenimiento, y hay que entender el contexto", ha explicado la organización, que insiste en que Jons participa con un papel diferente al de los periodistas acreditados.
La Vuelta también ha rechazado que su intención fuera invadir el espacio de los profesionales de la comunicación. Sin embargo, las quejas recibidas han provocado un cambio en las condiciones de trabajo de la influencer. "No está expulsada, pero sí tendrá que pedir permiso", han comunicado desde el departamento de comunicación de Unipublic. La medida adoptada por la organización no supone la salida de Erola Jons de La Vuelta. La creadora seguirá participando en la carrera hasta su final, aunque con una importante limitación: para hablar con los corredores deberá contar previamente con el permiso de los equipos.
El cambio llega después de que el UAE, equipo de Pogačar, trasladara su malestar a la organización y solicitara que cualquier interacción de Jons con sus corredores fuese autorizada previamente por su área de comunicación. La decisión deja así una situación intermedia: La Vuelta mantiene su apuesta por los nuevos formatos y por acercarse a las audiencias de las redes sociales, pero introduce límites después de que ese intento de modernización haya terminado generando más polémica de la prevista.
El caso de Erola Jons abre un debate que va más allá de una influencer concreta. La entrada de creadores de contenido en grandes acontecimientos deportivos es cada vez más habitual y responde a una necesidad evidente: las competiciones buscan conectar con espectadores jóvenes que consumen contenidos principalmente a través de TikTok, Instagram, Twitch o YouTube.
La cuestión aparece cuando las dinámicas propias de las redes sociales se trasladan directamente a espacios profesionales. Lo que puede funcionar como una broma en un vídeo pensado para el entretenimiento puede adquirir un significado diferente cuando se realiza en una zona restringida, después de una competición y con deportistas que no necesariamente participan del juego.
La polémica de La Vuelta plantea así una pregunta incómoda para el fenómeno influencer: ¿sirve cualquier fórmula para conseguir audiencia o también existen límites cuando el contenido sale de las redes y entra en un entorno profesional?
Los incidentes registrados en las inmediaciones del estadio Martínez Valero durante el partido entre el Elche CF y el FC Barcelona ha provocado una tajante respuesta política. Una respuesta que no se ha asociado al comentado resultado de 5 goles por parte del conjunto blaugrana ante los ilicitanos, sino a la respuesta de la Policía Nacional contra aficionados del Barça. En unas imágenes, difundidas a través de redes sociales, donde se observa a varios agentes retirando banderas esteladas y golpeando con porras a un aficionado que se encontraba en el suelo tras este haberse encarado con ellos. Una de las críticas a los cuerpos de seguridad ha sido del portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, que ha reaccionado a las imágenes con dureza afirmando que "si el chaval no hubiera llevado una estelada no hubiera pasado nada".
Han sido también representantes de partidos políticos independentistas los que han criticado los hechos ocurridos en Elche. Por su parte, ERC ha registrado una solicitud de comparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para "dar explicaciones sobre la requisa de banderas esteladas y la injustificable violencia policial en Elche". En el caso de Junts ha anunciado una batería de preguntas en el Congreso para aclarar con qué base legal los agentes ordenaron la retirada de estas banderas. Unas declaraciones sobre las que el expresident Carles Puigdemont se ha hecho eco a través de su perfil en X: "En una sociedad sana, esto sería intolerable".
Además de pedir la comparecencia de Marlaska, ERC también ha reclamado una "investigación inmediata" sobre los hechos y ha señalado que las imágenes de los incidentes "son motivo de preocupación".
El club catalán ha emitido un comunicado oficial en el que condena rotundamente la actuación de los agentes en Elche. La entidad blaugrana considera que el procedimiento para detener al aficionado fue "desproporcionado". Además, afirman que el uso de la fuerza "careció de la justificación".
El club lamenta también la confiscación de esteladas lo cual consideran "un símbolo legalmente reconocido y su exhibición constituye un ejercicio legítimo de la libertad de expresión". Han concluido anunciando que se han puesto a disposición del aficionado para ofrecerles "todo el apoyo".
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