Un año más, Fuenlabrada volverá a acoger a los niños bielorrusos en lo que es ya el trigésimo aniversario de este programa. La Asociación de niños bielorrusos de Belén vuelve a volcarse con este evento para ayudar a los niños afectados por la catástrofe de Chernóbil y así poder mejorar su salud un tiempo sin que respiren ni coman alimentos contaminados por la radiación nuclear.
María del Carmen Díaz, vicepresidente de la asociación de niños bielorrusos de Belén, ha acudido a nuestros estudios para hablarnos del proyecto y animar a las familias a que sigan participando.
Los niños son acogidos entre el 20 de junio y el 31 de julio por familias fuenlabreñas que asumen el compromiso de no hacer trámite de adopción, pues es solamente acogida temporal. Sí tienen que hacerse cargo del pasaje y, por supuesto, de la alimentación, pero el importe del pasaje es devuelto casi en su totalidad gracias a la ayuda que presta el Ayuntamiento de Fuenlabrada.Niños Bielorrusos
Además, durante la estancia acuden de martes a viernes a la piscina municipal de Fuenlabrada, cedida por el Patronato, salimos en excursión a la sierra para tomar aire puro, pasan un día en el Parque de Atracciones, que les entusiasma y son recibidos por Don Manuel robles en la corporación, donde les obsequia con regalos útiles; también el Ayuntamiento invita a las familias acogedoras y a los niños acogidos a una comida en la piscina. Seles revisa la vista y la dentadura cada año, para ponerles gafas si es necesario y el arreglo dental.
Después de tantos años, la ciudad de Fuenlabrada está en el corazón de muchas familias bielorrusas, mostrando así su solidaridad. Las familias acogedoras y las bielorrusas crean lazos de familiaridad que perduran, Ya hay muchos abuelos fuenlabreños de nietos bielorrusos. Es una muestra de connvivencia intercultural y creación de lazos de solidaridad.