Desde que se construyera la fuente en 1870, La Iruela siempre ha visto, la fuente del Molino como un sitio de encuentro social, encalado y cuidado con esmero por los vecinos del barrio. Ahora su aspecto es diferente, sin cal y con la visión de las piedras originales de La fuente, gracias a la Rehabilitación que está acometiendo el Ayuntamiento de La Iruela, dirigido por Pablo Mendieta, Graduado en Historia y técnico de Patrimonio contratado por el Ayuntamiento.