El segundo tema del día lo trae el Doctor Iván Carabaño, Pediatra del Hospital 12 de Octubre de Madrid.
El sudor es un sistema natural de regulación de la temperatura corporal. Otra cuestión es cuando la sudoración produce deshidratación u otros problemas.
La sudoración excesiva en niños recibe el nombre de hiperhidrosis, mientras que bromhidrosis hace referencia al trastorno por el cual el sudor de los niños pequeños adquiere un olor anormalmente intenso o desagradable.
El sudor es un fluido compuesto principalmente por agua, sales y otras sustancias químicas, que segrega nuestro organismo desde las llamadas glándulas sudoríparas, situadas en la piel. El mecanismo por el cual el cuerpo produce sudor y lo excreta al exterior a través de los poros es lo que se conoce con el nombre de transpiración.
La transpiración es un mecanismo natural que tiene la función de regular nuestra temperatura corporal y eliminar toxinas. El proceso comienza en nuestro cerebro, concretamente en un área conocida como hipotálamo, que se encarga de controlar que el cuerpo se mantenga a una temperatura óptima (alrededor de los 37°C).
La hiperhidrosis infantil puede presentarse de varias formas. Hay niños en los que la transpiración es generalizada, afectando a todo el cuerpo, y otros en los que sólo se produce en determinadas áreas, como las axilas, las plantas de los pies y de las manos, o la cara. También hay casos en los que la sudoración excesiva en niños sólo se produce durante la noche. Este tipo de hiperhidrosis suele estar más relacionada con problemas de conducta o con trastornos del sueño, pero también con otro tipo de enfermedades. En general, es recomendable acudir al pediatra cuando la sudoración excesiva en niños, sea del tipo que sea, se produce de forma continuada durante varios meses.
Existen ciertas pautas que pueden ayudar a mejorar la sudoración excesiva en niños:
? Tratamientos tópicos: Existen lociones y desodorantes antitranspirantes específicos para este trastorno.
? Medicamentos orales: Si la hiperhidrosis se debe a alguna enfermedad, puede ser necesario tratarla con fármacos. También existen algunos medicamentos destinados a reducir la transpiración, aunque por sus efectos secundarios no siempre están recomendados. Lo mejor es que un pediatra evalúe el caso y determine el tratamiento adecuado.
? Inyecciones de botox: En los casos más severos puede ser recomendable aplicar inyecciones de toxina botulínica, pero siempre deberán realizarse con prescripción y bajo supervisión médica.
? Extremar la higiene: El exceso de sudor suele ser una de las principales causas del mal olor, por lo que es recomendable que se extreme la higiene del niño. Duchas diarias, cambiar a menudo la ropa y lavarla tras cada uso mejorará no sólo el olor del niño, sino también su sensación de comodidad.
? Utilizar tejidos naturales: Los tejidos sintéticos provocan más sudor y peor olor, ya que no transpiran. Lo mejor es utilizar tejidos como el algodón y el lino, y usar zapatos de cuero.
? Hidratarse a menudo. La sudoración excesiva en niños hace que se pierdan importantes cantidades de agua a lo largo del día, por lo será necesario vigilar que se mantengan hidratados, que beban a menudo y que consuman alimentos ricos en agua, como las frutas y las verduras.
? Terapia psicológica y técnicas de relajación. Hay casos en los que la sudoración excesiva en niños se produce como consecuencia de un cuadro de estrés o ansiedad. Aprender a relajarse y a tomarse las cosas con calma puede ser de ayuda en estas situaciones. También cuando la propia hiperhidrosis causa complejos o trastornos de la autoestima suele estar recomendado recurrir a técnicas de relajación y a terapia psicológica, especialmente en casos de bullying o acoso escolar.