Hoy en Onda salud traemos temas de gran interés.
Las hormonas son mensajeros químicos que regulan funciones corporales y actúan como moduladores de tu sistema nervioso, impactando profundamente tu estado de ánimo, motivación y emociones. El cerebro procesa estas sustancias para generar sensaciones de bienestar o, por el contrario, reacciones de alerta y estrés.
Conoce las principales hormonas y su relación con tus emociones:
Serotonina: Conocida como la "hormona de la felicidad", regula el estado de ánimo, el sueño y el apetito. Niveles adecuados generan calma y satisfacción, mientras que su déficit se asocia con depresión o ansiedad.
Dopamina: Es la hormona de la recompensa y el placer. Te impulsa a actuar, lograr objetivos y repetir conductas placenteras. Un exceso puede generar euforia o hiperactividad, y un déficit causa desmotivación y apatía.
Oxitocina: Vinculada al vínculo afectivo, la empatía y la confianza. Se libera al dar abrazos, tener contacto físico o interactuar con mascotas, fomentando sentimientos de seguridad y amor.
Endorfinas: Tienen un efecto analgésico natural. Reducen la percepción del dolor y generan una sensación de euforia, bienestar y relajación tras actividades como el ejercicio o la risa.
Cortisol: Es la principal "hormona del estrés". En dosis normales, te activa ante el peligro. Sin embargo, el estrés crónico eleva el cortisol de forma constante, lo que provoca irritabilidad, ansiedad, fatiga y dificultad para concentrarse.
Estrógenos y Progesterona: Presentes principalmente en mujeres, fluctúan durante el ciclo menstrual, el embarazo o la menopausia. Las caídas bruscas en estas hormonas suelen desencadenar tristeza, cambios de humor o irritabilidad.
Luis Ponce de León, presidente de ASPAVIT nos habla sobre el día Mundial del Vitilico.
Día Mundial del Vitíligo: Más allá de las manchas, una lucha por la empatía
El 25 de junio se conmemora el Día Mundial del Vitíligo, una fecha clave para visibilizar una condición dermatológica que afecta a entre el 1.5% y el 2% de la población del planeta. Más que una efeméride médica, este día busca derribar prejuicios, frenar la discriminación y educar a la sociedad sobre una realidad que va mucho más allá de la superficie de la piel.
La elección de esta fecha no es casual: rinde homenaje al rey del pop, Michael Jackson, quien falleció un 25 de junio y fue una de las figuras públicas más célebres en visibilizar el impacto físico y emocional de esta patología.
¿Qué es realmente el vitíligo?
El vitíligo es una condición autoinmune y crónica. Ocurre cuando el sistema inmunitario destruye por error a los melanocitos, las células responsables de producir la melanina que da color a nuestra piel, cabello y ojos. Como consecuencia, aparecen parches o manchas blancas en distintas partes del cuerpo.
Es fundamental recalcar dos verdades absolutas: no es contagioso y no tiene su origen en la falta de higiene.
El verdadero reto: El impacto emocional
Aunque el vitíligo no causa dolor físico ni pone en riesgo la vida, las secuelas psicológicas pueden ser profundas. Vivir con una condición tan visible expone a las personas a miradas incómodas, preguntas insensibles y estigmas sociales. Por ello, la ansiedad, la depresión y la baja autoestima suelen acompañar el diagnóstico, haciendo que el apoyo psicológico sea tan crucial como el tratamiento dermatológico.
Avances y esperanza
Hoy en día, la dermatología ofrece diversas alternativas para frenar la evolución de las manchas y estimular la repigmentación, tales como:
Fototerapia dirigida con luz ultravioleta.
Corticoides y tratamientos tópicos reguladores de la inmunidad.
Nuevas terapias biológicas aprobadas recientemente.
El Día Mundial del Vitíligo nos recuerda que la verdadera cura para el estigma social no está en los laboratorios, sino en la empatía y la educación de todos nosotros. Celebrar la diversidad de la piel es el primer paso hacia una sociedad más inclusiva.
¡ Hace Calor, hace calor...!
"Las temperaturas están alcanzando niveles récord y no es ninguna broma. Un golpe de calor puede aparecer cuando menos lo esperamos, así que vamos con un repaso rápido de los cuidados esenciales que debemos activar ya mismo.
Primero: la hidratación no es negociable. No esperes a tener sed. Ten siempre a mano una botella de agua y deja a un lado el alcohol, el café o los refrescos azucarados, porque aunque parezca que calman la sed, en realidad deshidratan más. Come ligero: frutas, verduras y alimentos con mucha agua son tus mejores aliados ahora mismo.
Segundo: blinda tu casa. El truco está en jugar con los horarios. Durante el día, persianas bajadas y ventanas cerradas para que no entre el horno de la calle. Por la noche, abre todo para ventilar. Y ojo con los ventiladores: si en casa estás a más de 35 grados, el ventilador solo moverá aire caliente y no te enfriará; ahí toca ducha templada o buscar un refugio con aire acondicionado.
Tercero: la calle, con cabeza. Si tienes que salir o hacer deporte, hazlo a primera hora de la mañana o a última de la tarde. Entre las 12 y las 6 de la tarde, quédate a la sombra. Ropa ligera, de colores claros, gorra, gafas de sol y, por favor, no te olvides de la crema solar.
Por último, cuida de los tuyos. Echa un ojo a tus abuelos, a los niños pequeños y a tus mascotas, que sufren el calor muchísimo más. Si notas mareos, dolor de cabeza fuerte, la piel muy roja o pulso acelerado, ponte a la sombra, aplica paños húmedos y llama de inmediato al 112.
Y Jacinto Alonso nos habla como cada semana del mundo de la química y hoy nos trae el metacrilato.