Empezamos hablando de las Dispepsias o digestión pesada. Es cuando nuestro cuerpo no termina de hacer la digestión de los alimentos o tarda más tiempo de lo normal.
Los síntomas más frecuentes son náuseas, pesadez y dolor de estómago, ardor y flatulencia.
Puede producirse por una causa orgánica (Úlcera, una bacteria Helicobacter Pylori o un Cáncer) o por causas funcionales.
Las funcionales se suelen producir por consumir alcohol, picantes, una gran cantidad de alimentos o gran cantidad de grasas. El tabaco también afecta al estado de la mucosa digestiva. La cafeína puede afectar a la forma de hacer la digestión al igual que las bebidas carbonatadas.
En los pacientes con dispepsia, el estómago no se relaja en respuesta a una comida, observándose también alteraciones de las contracciones y del vaciamiento gástrico.
Las medidas que pueden llevarse a cabo para prevenir esta afección son:
- Relajarse y descansar después de las comidas si el estrés puede ocasionar al paciente una indigestión. Evita realizar ejercicios inmediatamente después de comer.
- Es importante destinar tiempo suficiente para las comidas, masticando los alimentos cuidadosamente y no tragar precipitadamente.
- Si es propenso a sufrir dispepsia, evite tomar medicamentos con el estómago vacío.
Los tratamientos más frecuentes son:
- En la mayoría de los casos, los pacientes tienen síntomas asociados con la ingesta de alimentos. Por ello, se recomienda que realices comidas bajas en grasas y calorías, y en pequeñas cantidades.
- Erradicar el Helicobacter pylori a través de antibióticos en los casos en los que esta bacteria sea la causante.
- Administrar medicamentos que reduzca el ácido (un ejemplo es el omeoprazol).
El próximo 28 de abril se celebra el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.
Esta acción consiste en promover el trabajo seguro, saludable y decente. Según la OIT (Organización Internacional del Trabajo) es necesario promover la prevención de los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales en todo el mundo. Hay que centrar la atención sobre la magnitud del problema