“El rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue apresuradamente al foso de los leones.” Daniel 6: 19
El rey fue muy de mañana al foso de los leones. Muy probablemente esto indica que fue antes de que hubiese salido el sol. El rey no había dormido debido a la ansiedad. Ahora sale corriendo para verificar si el Dios de Daniel lo había salvado o no. No existía otra fuente de salvación. Pero sabemos que Gabriel quien había estado apoyando a Diario, también había estado al tanto de la liberación de Daniel de los hambrientos leones.
En la biblia encontramos muchas referencias al levantarnos temprano en la mañana. En especial cuando lo hacemos para tener tiempos de comunión con Dios. Leamos en Salmos 5: 3 “Oh Jehová, de mañana oirás mi voz; De mañana me presentaré delante de ti, y esperaré.” La oración de la mañana es nuestro deber. En la mañana es el mejor tiempo para la oración porque estamos frescos, descansados, de buen ánimo, serenos, despejados de los sueños de la noche, y aún no tenemos los afanes y asuntos del día. Es allí donde tenemos mayor necesidad de la comunión con Dios, considerando los peligros y tentaciones del día, a los que estaremos expuestos. Necesitamos nuevos suministros de gracia y fe. Pero para tener un buen comienzo necesitamos haber tenido una buena noche, y es ahí donde el enemigo nos tienta a acostarnos tarde, para que nos sea casi imposible ese momento con Dios en la mañana. Busca escuchar la voz de Jesús cada mañana para que cada día, sea un día de victoria.