La Guardia Civil detiene a varios miembros de los CDR, organización independentista catalana, dispuestos a atentar de manera inmediata contra edificios públicos y casas cuartel de la benemérita. La prevención policial de la violencia terrorista debería ser ejemplo para nuestros políticos, empeñados en apaciguar al nacionalismo, en lugar de combatirlo sin complejos.