Los ladrones de tiempo se dividen en internos y externos. Los primeros son aquellos provocados por tu conducta y gestión mental, como el miedo al fracaso, el perfeccionismo, la indecisión o la procrastinación.
Los externos, por su parte, están provocados por terceros y algunos ejemplos son los mensajes de WhatsApp, las notificaciones en el smartphone, el internet, la televisión, las llamadas de familiares y amigos o las visitas a la cocina para comer algo.
La principal recomendación para poder luchar contra los ladrones de tiempo
y mejorar tu productividad es la del autoconocimiento. Analiza durante varios días y anota en un cuaderno las interrupciones internas o externas que detienen tu estudio.
Más info: https://www.appf.edu.es/los-ladrones-del-tiempo-del-opositor-perjudican/