La fe es semejante a un músculo, mientras más la ejercitas más fuerte se vuelve. De igual manera, si no la ejercitas se vuelve más débil. Y una de las herramientas más contundentes para fortalecerla es la oración combinada con el ayuno.
La fe es semejante a un músculo, mientras más la ejercitas más fuerte se vuelve. De igual manera, si no la ejercitas se vuelve más débil. Y una de las herramientas más contundentes para fortalecerla es la oración combinada con el ayuno.