Padre santo, misterio de amor infinito, ayúdame para que pueda establecerme en ti de una manera quieta y apacible, regálame la experiencia de la comunión contigo y tu santísima voluntad, haz que sepa encontrar el camino de identificación con las misiones que me has dado, concédeme trabajar en tu viña para que imperen en ella tu paz y tu perdón, transfórmame para que sea acogedor y respetuoso con todos.
Señor Jesús, único salvador de la humanidad, llama al corazón de cada miembro del Hogar de la Madre, entra en sus corazones abiertos, levanta a los caídos y desalentados, remueve a los perezosos y negligentes, sostén a los que luchan cada día por vivir en la fe.
Espíritu Santo, amor increado entre el Padre y el Hijo, habla a nuestros corazones oscurecidos, explícanos la Palabra, pon en nosotros el deseo de conversión y de ordenar bien nuestra vida, danos la alegría del amor fraterno y la comprensión mutua, haznos misericordiosos y santos.
María, Madre, Maestra y Modelo de la Iglesia, ayúdanos a abrir de par en par nuestras almas a la verdad, que es tu hijo divino Jesús. Enséñanos a decir siempre nuestro "fiat" según el modelo del tuyo. Amén.