Tu palabra es una lámpara a mis pies; ¡es la luz que ilumina mi camino! – Sal 119:105 Nunca dejemos de maravillarnos de las obras perfectas de nuestro Señor, sigamos fielmente sus estatutos y decretos, ellas darán luz a nuestras vidas al final del tiempo, aunque ahora no sientas su poder, solo confía! Él todopoderoso siempre cumple sus promesas!!