Oramos por México. Agradecemos las bendiciones que hemos recibido en este país,así como las que Dios derrama sobre el mismo. Pedimos que se manifieste la justicia de Dios en el todo de nuestras vidas.
Oramos por los enfermos. Ante nuestra incapacidad para entender el sentido de la enfermedad, reconocemos el señorío de Dios y pedimos que se haga su voluntad.
Oramos dando gracias por el privilegio de ser iglesia y los dones que por ello recibimos. Pedimos que Dios nos ayude a quienes la formamos a perseverar cumpliendo con la tarea recibida.
Oramos por los enfermos que están en situaciones extremas, ya por la gravedad de sus enfermedades o por la duración de las mismas. Que Dios traiga consuelo, fortaleza y liberación.